domingo, febrero 02, 2014

Volver no es retroceder


Hablamos de avanzar, nos proponemos avanzar y en el lenguaje coloquial eso suena bien, parece deseable. En la vida y el coaching, si es que cabe la distinción, he aprendido,que cuando hablamos de avanzar, tendríamos primero que situarnos espacialmente.

Quiero decir que cuando vemos la vida linealmente (como suele ocurrir) cuando más  avanzamos más nos separamos del punto de partida en el que estaban presentes los valores y las potencialidades del avance. Y ese es un riesgo.

En su novela "Mr.Gwyn", Alessandro Baricco, describe a un personaje, el escritor Jasper Gwyn, que decide detener su carrera de éxito y empezar a realizar otra actividad. En ese tránsito descubre que los personajes que encuentra tienen una profunda necesidad interior de "volver a casa". ¿Qué significa? Sin duda la sensación de que nos estamos alejando de nosotros mismos, que estamos dejando atrás nuestra pureza, los tiempos de aprender, lo que nos hizo sentirnos únicos y con esperanza.

De alguna forma reconocemos que tenemos que volver para avanzar. Esto significa que  avanzar no es lineal y volver, por tanto, no significa retroceder. Vivimos espiralmente, dando vueltas que nos van llevando a florecer o a marchitarnos dependiendo de nuestras elecciones. El secreto está en no abandonar nuestro centro y para ello primero tenemos que reconocerlo y declararlo.

Creo que el buen coaching, tenga el apellido que tenga, es un acompañamiento para que tengamos presente ese centro, para que no se nos escape de las manos, para que no nos engañemos, para volver a la escuela, al olor entrañable, a las mañanas con sol y las ganas de mirar los bellos ojos dela vida.

Esto les diría a quienes toman la decisión de volver para avanzar.


1 comentario:

Rosa dijo...

Gracias amigo, tu sentido de la espiral de la vida es fascinante.