sábado, diciembre 30, 2017

Coaching para la Articulación


En el número 14 de la revista virtual argentina "Conversaciones de Coaching" se publica mi artículo Coaching para la articulación. Lo reproduzco a continuación.

"He regresado hace poco de unas Jornadas sobre competencias del Siglo XXI celebradas en Gijón (Asturias) en las que nos acercamos a ese mundo que ya está, aunque algunas veces lo sintamos como todavía emergente, porque simplemente aún no nos ha llegado la ola que se vislumbra clara en el horizonte.

Esa ola requerirá para vivir en ella de nuevas competencias y actitudes, pero sobre todo de una conciencia diferente que nos permita mirar lo que sucede desde un lugar interior nuevo. Así de alta y profunda me parece.

Lo más preocupante es que en los discursos de nuestros gobernantes esta realidad no aparece con la suficiente contundencia y ante esa falta de previsión hace falta que alguien (lideres informales, grupos con voz)  generen conversaciones que visibilicen a la gran mayoría una proximidad amenazante para que no se convierta en tsunami. ¿Qué podemos hacer en este escenario los coaches?

Doy un paso atrás y dejo la pregunta abierta para poner sobre la mesa un
verbo. Una de las nuevas competencias para un mundo abierto, complejo, fragmentado, incierto y traspasado por redes, es la de articular. Ser articuladores de conversaciones que serían improbables de otra manera, unir pensamientos distintos, tejer redes de diálogo para nuevos encuentros, favorecer nuevas comprensiones, legitimar puntos de vista distintos.

Vuelvo entonces a la pregunta para precisarla ¿Puede ser un rol de los coaches articular esas conversaciones? ¿Podemos aprovechar el arte de las preguntas, el valor del respeto, la capacidad generadora de la palabra y del lenguaje, la sensibilidad de la escucha y la búsqueda de emociones de apertura para ponerlas  a disposición de un propósito tan colectivo que nos compete a todos?

Creo que nuestra profesión puede tomar nuevos caminos, pasar del quiebre individual declarado, como punto de partida de un proceso de coaching, a la inquietud por una ola que aunque nos parezca lejana podemos contextualizar y anticipar. Quizás alguien pueda decirme que esto no es coaching, tal vez entonces mi propósito no quepa en el título de esta revista virtual, pero estoy seguro de que es necesaria para quienes la leen y la editan.

El conocido filósofo español José Ortega y Gasset decía “Yo soy yo y mis circunstancias? ¿Cuáles son esas circunstancias? ¿El lugar donde nacimos? ¿Nuestra educación y la cultura de la que formamos parte? ¿Nuestras responsabilidades y roles? ¿Las conversaciones en las que participamos? ¿Las interpretaciones que mantenemos y nos constituyen? ¿El mundo que nos rodea con sus tendencias, valores y tecnologías?

De alguna forma Ortega nos decía, que la realidad de nuestras existencias se articula en las conversaciones que mantenemos con el sistema del que formamos parte. La interdependencia con ese sistema nos lleva a estar en la vida de una u otra forma. De eso hablo, de tomar conciencia del rol del ser humano en este tiempo de disrupciones que comprometen su rol y sus aportes, de revisar que significa hoy ser ciudadano, qué trabajos seguirán existiendo, qué valores sociales se están reconfigurando.

Desde este punto de vista es relevante abrirse a lo distinto. ¿Estamos dispuestos a ello? Aunque sea obvio, puede ser necesario recordar que opuesto y distinto son dos conceptos diferentes. En el entorno que nos rodea hay muchas mas situaciones e intereses distintos que opuestos. Lo distinto no está en confrontación, no nos agrede, la articulación de lo distinto puede configuar escenarios de mayor riqueza. Por ejemplo: la capacidad de gestión y de inventar mundos de algunos, unida a recursos y bienes de otros, ha llevado en esta era a los modelos de negocio que hoy triunfan.

Este simple hecho modifica el concepto de core business y nos puede abrir la pregunta ¿Qué va a significar hacer empresas hoy, qué significa emprender y más allá, qué va a significar el capitalismo en el siglo XXI? Si resulta ser más capital el talento que los recursos financieros, tal vez estemos llegando a una nueva concepción, a un talentismo que puede estar en cualquier parte y que requiere ser articulado.

Ya el profesor chileno del MIT Arnoldo Hax, en su “Modelo Delta”
desmonta el planteamiento clásico de la competencia y plantea que la esencia de la nueva estrategia es establecer y fortalecer vínculos. Habla de ser cabecera de una red. No se refiere a barreras sino a capacidades superiores para aportar un valor diferencial a esa red. Habla de inclusión y de poner en valor, de colaboración y creatividad.

 ¿Qué podemos aportar los coaches a las redes de las que formamos parte, empezando por la sociedad de la que somos ciudadanos?

Mi respuesta apunta a la articulación de conversaciones relevantes para construir valor social en una sociedad que se enfrenta al vacío de sentido. La disrupción tecnológica digital, que parece imparable puede alejarnos y deshumanizar nuestras relaciones o reconducirse a una cercanía llena de posibilidades. La elección tiene que ver con el nivel de conciencia desde el que miremos lo que llamamos realidad. Esa conciencia nos lleva a la necesidad de comprensión de quienes estamos siendo y quienes queremos ser, dónde queremos estar y qué estamos dispuestos a construir.

El experto en Redes Sociales James Fowler dice: “para saber quiénes somos tenemos que comprender con quienes estamos conectados”, en sustitución del viejo refrán “dime con quién andas y te diré quién eres”.  La frase  pone el énfasis en las interacciones de las que somos parte. Nuestra identidad, nuestro aporte y el impacto que podemos lograr se relaciona con en esas interacciones, con el qué, con el para qué y con quiénes . Todo un desafío para un nuevo rol del coaching centrado en la articulación de redes con propósito. 

1 comentario:

Iris dijo...

Querido Juan, te felicito, me alegro y agradezco que sigas con tu blog.

Recibo como un gran regalo, este artículo, en que traes al ruedo el verbo articular.

Ha sido interesante y placentero leerlo, me ha despertado "emociones de apertura" y me dejado harta tarea para el 2018. Gracias!!! Qué la vida te siga colmando de maravillas.