jueves, noviembre 02, 2006

Crear o Caer


Marco Antonio de la Parra me pide que presente el libro que acaba de publicar Crear o Caer. Cuando llega a mis manos aún está caliente, temo que la tinta se corra, porque como no podía ser de otra forma le digo que SI.


Lo leo deprisa, en diagonal, 163 páginas ordenadas (?) en 56 apartados. Habla de la creatividad, del cambio, del tiempo que frenéticamente nos adelanta, nos incita, nos provoca, nos deja obsoletos. Poco a poco veo los temas que, con otro ritmo, sin su frenesí que provoca arritmia, yo expongo en mis clases de Gestión del Cambio.


Cuando nos sentamos en la testera de la sala Camilo Mori en la estación Mapocho, gasto algunas bromas, trato de que mi presentación sea literaria, psiquiátrica, dramatúrgica, que se pareza a él, porque en su libro no hay teorias sobre la creatividad, quien está es él, produciendo en el lector la urgencia de escuchar el contexto que nos rodea, de estar atento a no quedar fuera del mundo, a seguir el ritmo vertiginoso de la luz.


Podemos hacer coaching desde sus palabras. Dice "Si eres líder en tu rubro, estás en un gran peligro. Te has consolidado. Estás en la condición menos adecuada para generar energía" Algo más adelante dice "Ya te lo advertí: no te consolides. Recuerda siempre que hay alguien que hace mejor las cosas que tú. Y no es que las haga mejor, las hace de otra manera, de una manera que no se te ha ocurrido"


Algo así le dije esta semana a CX (llamémoslo así) ¿En qué crees que ya tienes la estabilidad? ¿En qué te sientes confortable? Piensa por un momento que lo perdieras ¿Estás preparado para soportarlo? ¿Hasta qué punto dependes de ello? ¿Qué harías si no lo tuvieras? ¿A qué temes? Te lo pregunto porque si lo temes es porque posees información que no has decodificado aún con la razón, pero es igualmente valiosa. Es indiferente que a tu alrededor te digan que no hay peligro. Ellos te expresan la tranquilidad que ven en tí, pero hasta qué punto tienes los ojos abiertos, las orejas limpias de esa cera que la comodidad va poniendo en nuestros tímpanos.


No es una invitación al desasosiego, es una invitación a no autoengañarse, queremos la permanencia, pero el cambio es la variable de ajuste de la permanencia. Parménides hablaba del deber ser, o mejor dicho de lo que él quería que fuera. Heráclito veía lo que estaba pasando.


Ya al final de la presentación me pregunto ¿Por qué me ha pedido a mi que ocupe este rol de presentador de su obra? Sus líneas de la página 160 me permiten terminar entre risas. Dice: "Y aquí estamos como estamos porque una reina rompió la alianza de las Tres Culturas en Granada y expulsó a los moros y a los judios, y no sabemos cómo habría sido el Nuevo Mundo en una tolerancia cultural absoluta"


Debí haberlo supuesto era la culpa el motor de esta invitación. Le digo al público. Los culpógenos nos reconocemos por el olor, tal vez por una forma de mirar en la que decimos que estamos bien, que no ha pasado nada, sin que nadie nos pregunte y "excusatio non petita...". Ha sido la culpa por el ataque a mi reina Isabel, la Católica, no la que cantaba rancheras de amor, la que ha terminado invitándome. Démosle a otro español la oportunidad de vengarse, habrá pensado. No tiene sentido, de la reina Isabel sólo me interesa la posibilidad que tuviera un affaire con Colón durante el asedio a Granada y lamento que no favoreciera que trabajásemos en equipo con árabes y judios. Creyó que tenía el poder y el poder nunca sabemos quien termina teniéndolo.


Necesitamos riesgo, incertidumbre, tensión, para crear. Dirigir con amor pero dirigir con tensión, con el inconformismo de seguir creando.

4 comentarios:

Iris dijo...

crear, caer, inconformismo.

me quedo con crear, pero no para no caer, me cuesta entender, ¿como podría crear con el temor a caer como inspiración?
yo ( al menos yo), no podría...
crear para mi, requiere estar en blanco, en plena libertad.
a menos que hablemos de negocios, ahí el miedo mueve, claro que sí

y el inconformismo, ¿por que otra palabra lo podríamos reemplazar?, asombro, inquietud, entusiasmo?

cariños,
Iris

Camila Cienfuegos dijo...

En el crear puede haber también temor, cuantas grandes obras han sido escritas por anónimos? Tienen por eso menor valor?
El inconformismo, la insatisfacción me resulta, la mayor inspiración para crear, el empujón mas delicado y honesto para inventarme mundos donde a nadie le falta, a nadie le sobra y la plenitud es el único destino posible.
Crear para mí, es un estado donde en mis sentidos ya no caben más colores y explotan...explotan...como encuentros de meteoros que defienden el derecho a ser, sin formas políticamente correctas ni incorrectas...

Camila

Ale García dijo...

miedo=crear.... eso me suena a Esperanza.... Es que cuando el miedo se apodera de mi realidad.... chn chn chn chn , nos vemos obligados a crear y, mágicamente aparece la una lucecita, se trata de la esperanza y, por mas irrelevante que resulte esta creación, nos da esperanza!!, esperanza que trae Alegría, alegria para un segundo, un día o una vida... esa es la que vale, la q se siente en todo el corazón por un minuto...a crear entonces, para alegrar esta estresada realidad a la que nos enfrentamos

Camila Cienfuegos dijo...

Camila Cienfuegos en su despedida de la bloogosferta declara y rebate a los .... sin nombre, el crear es posible que conceda esperanza a quienes observan, leen o reciben lo creado, pero a aquellos, a los creadores no es precisamente esperanza lo que el acto de crear les da, en tanto respresenta generosidad (mezclada con ego también por supuesto), desgarro, entrega, desnudar todas las pieles....
Cuando se comienza a escribir en primera persona se termina en primera persona, de lo contrario no solo quien escribe es anónimo, también su contenido.
El acto de crear no es precisamente un acto de esperanza. Y la alegría y la estresada realidad y las lucecitas y los chn, chn....son otra historia, antes de crearla en el imaginario, es conveniente vivirla, en unda de esas, de alli puede surgir la mejor de las obras humanas, el problema es que a veces, para esas obras no hay palabras que le hagan justicia

Camila