miércoles, septiembre 28, 2005


Carpe Diem

La semana pasada en los días de las "fiestas patrias" chilenas viajé por el Norte. Quisé sentir la atracción del desierto y el mar, esa mezcla original e intensa. Camino de Pica la silueta de la Iglesia de Matilla me hizo pedirle al taxista que parase. La fotografié. El instante fue luminoso, de un gran silencio, mágico. A la mañana siguiente leí en el periódico que poco después de la medianoche la Iglesia se derrumbó. El efecto del reciente terremoto hizo su obra cancerosa.
Esta puede ser, tal vez, la última foto hecha a la Iglesia.


Esta sensación de la fragilidad, de la volatilidad del presente es la que me acompañaba cuando hoy escribía mi minuta a "J" y le decía ¿Por qué esperar? ¿Por qué devaluar las propias aspiraciones? ¿Por qué no hacer hoy lo que debemos hacer aunque no sea lo politicamente correcto?

3 comentarios:

Patricio Ruz dijo...

Hola sabes he leido con mucha atención tu comentario sobre el coaching y quisiera hacerte unas consultas, tu me podrias dar tu mail para escribirte??
gracias.
paralafernalia@hotmail.com

Araceli Casanova dijo...

La conciencia de fragilidad es una experiencia que siempre nos aterriza....y que buena pregunta lo último, me saco una pequeña roncha que voy a solucionar ahora mismo....Gracias Juan.

Rodrigo dijo...

Hola Juan:
Hace días que no leía tu blog, y me quedé pensando en lo que escribiste sobre la Iglesia de Matilla, que yo también tuve la suerte de conocerla, y tienes toda la razón,¿Porqué no hacemos lo que debemos hacer hoy y seguimos esperando el mejor momento?, ya que ese es HOY...¿no crees?
En mi área de desempeño muchas veces vivimos el derrumbe de la Iglesia de Matilla porque esperamos demasiado.
Saludos Juan